Un olivo

Un olivo

Pienso,
en que el vacío está dejando de doler
y lo marchito está empezando a florecer,
en ese jardín verde que tanto me gusta
y esos ojos marcados a fuego,
en ese abrazo que por las noches hecho en falta
y en las lágrimas que durante cincuenta y seis días
sin pausa,
derramé,
pero que creo,
no fueron desperdiciadas.
Principalmente,
pienso en lo que me dijo papá ayer,
como un remedio
o un consuelo,
algo que quiero guardar siempre,
“sorpresivamente
y después de tanto,
me floreció un olivo,
y ese olivo fuiste vos.

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Giulia Zanelli

Giulia Zanelli

Nunca no estoy escribiendo y escuchando a Babasónicos. Futura licenciada en comunicación. El arte como salvación.

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