“Las Polacas”: mafia, trata y prostitución en la nueva miniserie rosarina

“Las Polacas”: mafia, trata y prostitución en la nueva miniserie rosarina

Algo tiene Rosario que la hacen hogar de historias, mitos y leyendas. “Cuna de la Bandera”, “Ciudad fenicia” o “Ciudad del Amigo”, son sólo algunas denominaciones que identifican a esta ciudad. Pero si hay uno que llegó para quedarse, quizá como un triste presagio de la criminalidad que se terminaría asentando, es el de “la Chicago argentina”. 

La comparación con la localidad estadounidense no fue gratuita. De hecho, era por partida doble: a fines del siglo XIX y principios del XX, además de ser el principal puerto cerealero del país, Rosario fue la base de operaciones para diversas bandas delictivas y pesos pesados del hampa local. Si allá tenían al icónico Al Capone, nosotros tuvimos a Juan Galiffi, alias Chicho Grande, capo de la mafia siciliana que, junto a la Zwi Migdal, dominaban cuanto negocio ilícito les diera ganancia: secuestro, prostitución, extorsión, etc.

Un oscuro episodio de nuestra historia que la escritora y dramaturga rosarina Patricia Suárez supo plasmar en “Las Polacas”, trilogía teatral con múltiples reconocimientos a nivel local y nacional. Su retrato de la explotación sexual femenina, décadas antes de que Adrián Suar hiciera lo propio con “Argentina, tierra de amor y venganza”, ahora salta al audiovisual como miniserie en el momento justo. No sólo por el contexto de luchas sociales, donde las mujeres ganan cada vez más terreno, sino también por una crisis creativa que la TV argentina no sabe (o no quiere) superar. Y además, de la mano de productores, realizadores e intérpretes rosarinos.

Seis capítulos de media hora cada uno, de los cuales 25 son de ficción y los cinco finales con entrevistas, testimonios y detalles de lo que sucedía en aquella Rosario de los años ‘30, filmados en 4K con lo mejor técnicamente disponible en la ciudad. Desde Tinta Nova hablamos en exclusiva con Pablo Gentilcore, agente de prensa y productor.

Entrevista con Pablo Gentilcore

¿Cómo y por qué surgió la idea de adaptar la obra al fílmico? ¿Cómo fue la producción en tiempos de crisis sanitaria y económica?

La idea surgió en una charla de bar, unas cervezas de por medio con el director, que es un gran amigo, Damián Ciampechini. Siempre quise hacer ficción, siempre quise hacer alguna serie; así que le planteé la idea a Damián y le encantó. Había salido un concurso desde el Ministerio de Cultura provincial para presentar un proyecto con carpeta y todo, presentamos a “Las Polacas” pero no quedamos. Ahí entró la disyuntiva entre dejar el proyecto en el aire, o lo llevábamos a cabo nosotros.
Empezamos a contactar con otros amigos, se engancharon con la idea, y grabamos el trailer con esfuerzo, con mucho compromiso, juntando pesito por pesito. Dura dos minutos veinte pero fue costosísimo en cuanto a lo económico.

Todas las tomas se hicieron en pandemia y el protocolo se respetó a rajatabla. Fue una experiencia muy linda, si bien no se disfrutó al 100% por los cuidados y quedaron un montón de cosas afuera: compartir una cena, el abrazo, el mate en el set y demás.

¿Cómo fue trabajar con una autora tan prolífica como Patricia Suárez? ¿Qué tan involucrada estuvo en el desarrollo del proyecto?

Damián tiene una relación muy estrecha con Patricia Suárez, y cuando le planteamos a Patricia la idea de hacer la miniserie, le encantó. Enseguida se puso a disposición y es más, escribió los seis capítulos en una semana, adaptando la obra a serie. Es una mujer con un talento increíble, no descubro nada. Tenerla a ella en el equipo es fabuloso y nos facilitó todo con una predisposición enorme. Vino de Buenos Aires con el esposo, dos veces a las grabaciones, y él tuvo participación en uno de los capítulos… gente maravillosa. 
Y la verdad que para nosotros es un sueño, porque vemos el material, vemos los capítulos, vemos los crudos y demás y nos emociona, nos llena de orgullo. Es increíble el trabajo de los actores, y ahora esperamos que cuando se pueda difundir lo disfruten todos.

El trabajo sexual es históricamente polémico. Incluso entre las corrientes feministas, hay al menos una gran división entre aquellas que lo consideran degradante y un incentivo a la trata, y otras que lo reivindican como un trabajo tan válido como cualquiera y reclaman que el Estado lo regule. ¿Qué punto de vista creen que puede ofrecer «Las Polacas» en esta discusión?

Al tema de la prostitución lo tratamos con muchísimo respeto porque merece eso. Simplemente reflejamos lo que pasaba por aquel entonces en la ciudad de Rosario, donde había mujeres que se prostituían por voluntad propia y después estaba la parte más triste, que es las chicas que traían engañadas desde otros países, con falsos matrimonios y después las obligaban a prostituirse. Y no sólo nos centramos en lo que fue la prostitución y demás, sino también van a aparecer personajes que fueron de la vida real en Rosario, mafiosos, contrabandistas, etc.

Obviamente, repudiamos la trata de blancas y la prostitución por la fuerza, y respetamos a las trabajadoras sexuales que deciden como trabajo llevar a cabo esa labor. De hecho, hace poco hice unas entrevistas en mi programa de radio para concientizar, y que de una vez por todas se hable de la prostitución y se reglamente con todos los cuidados necesarios. Es un laburo como cualquier otro. 

En relación a lo anterior, y en tiempos donde la lucha por los derechos de las mujeres está más viva que nunca, con movimientos como el #NiUnaMenos, ¿creen que “Las Polacas” llega en el tiempo justo? ¿Qué diferencias y semejanzas podrían hallarse entre la época que retrata y la actual?

Hay uno de los capítulos que tiene mucho que ver con el movimiento de #NiUnaMenos y refleja también un poco lo que pasaba por aquel entonces, pero prefiero no adelantar demasiado.

¿Cuándo y por dónde se podrá ver la miniserie? ¿Estuvo en carpeta la posibilidad de que fuera a alguna plataforma de streaming?

Estamos en plena etapa de negociación. Hay varias cadenas internacionales interesadas, y también varios canales nacionales que también están viendo si lo pueden sumar a la grilla. Por ahora no podemos confirmar nada, pero se viene algo muy, muy lindo, ya sea afuera o acá.

Por streaming… y, en realidad nos gustaría que fuese algo más popular, que lo pueda ver la mayor cantidad de gente posible. Y por ahí está bueno que se emita por televisión, o alguna de esas cadenas de streaming internacionales que son muy conocidas (no quiero dar nombres, por las dudas) y a las que también tiene acceso todo el mundo. 

Para concluir, les dejamos un documental de la grabación de la serie, que Pablo nos facilitó a través de su canal de YouTube, junto a varias postales de la producción.

https://www.youtube.com/watch?v=RT_ZOZEZ6Oo

Sinopsis: La historia sigue a Rachela, una joven judío-polaca que, fines de la década del ’20, es traída a Rosario por la Zwi Migdal para ejercer la prostitución, engañada con el “cuento del novio”. Una vez llegada, Rachela es «amansada» por los «clientes selectos» para asegurar su docilidad. El cafisho que fue a buscarla, Shloma, se dedica a las «relaciones públicas» con la policía y políticos regionales. También, por supuesto, se hace amigo de los grandes capomafias locales: Chicho Grande y Chicho Chico, aunque las relaciones son tensas. La hija de la casamentera, Ana, al enterarse de los chanchullos de su madre, es devorada por la culpa. En un feroz acto de rebelión, se enfrenta a ella y se dispone a partir de Polonia y emigrar a la Argentina en búsqueda de Rachela.

Julián Romano

Julián Romano

Redactor, historietista y estudiante de realización audiovisual rosarino. Amo la ficción de género y explotación, así como también la riqueza cultural e histórica de mi país. Recibí una educación cristiana, pero en mi altar está Cthulhu.

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