La importancia del legado de San Martín

La importancia del legado de San Martín

Un 17 de agosto de 1850, nuestro libertador y máximo prócer dejaba este mundo y pasaba a la inmortalidad. El general José Francisco de San Martín, responsable de la liberación de tres pueblos en América Latina, dejó la huella más importante de nuestro país, a tal punto que se lo reconoce al libertador como el autor del «Gen Argentino». Sus hazañas más grandes, sus fortalezas, y su capacidad de liderazgo, en estas líneas.

Lamentablemente, una costumbre bien criolla hace que tengamos que hablar de San Martín, al igual que varios grandes próceres, el día de su muerte. A su vez, tampoco lo recordamos en la fecha de su hito más increíble, como fue el cruce de los Andes, donde lo rememoraríamos un 12 de enero.

No existe ciudad en Argentina que no tenga una calle, una plaza, un busto ni un homenaje a San Martín. La gesta patriotica del General hizo de un pueblo de más de 300 años, pase a ser un pueblo de ciudadanos hermanos.

El libertador San Martín (como todos sabemos) nació en Yapeyú, Corrientes; el 25 de febrero de 1788. El trabajo de su padre lo llevó a vivir y criarse en España, donde estudió y se capacitó para la carrera militar. Luego de participar en las guerras Napoleónicas y en el norte de África; San Martín regresó a su tierra natal, tiempo después de la Revolución de mayo de 1810.

En su labor, se le encomendó la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, que tuvo su bautismo de fuego en el histórico combate de San Lorenzo. En este sentido, debemos resaltar todo el trabajo de su regimiento, destacándose la figura del Sargento Juan Bautista Cabral, quien sacrificó su vida protegiendo a San Martín. Con su genio político y militar, demostró una gran calidad humana y como líder. Fundaba escuelas y bibliotecas, apostaba por la educación y creía en que esta sería el cimiento de la futura Nación.

En su plan continental, comprendió que el triunfo patriota en la guerra de la independencia hispanoamericana sólo se lograría con la eliminación de todos los núcleos realistas que eran los centros de poder leales a mantener el sistema colonial en América.

En otras palabras, Argentina y Sudamérica se empezaron a forjar gracias a las ideas de libertad por las que velaba San Martín. Un héroe que apoyó el fin de la esclavitud, la necesidad de una constitución, y de unir las tierras con un mismo propósito.

«Seamos libres, lo demás no importa nada»

Su carrera como gobernador

Si bien no nació en ninguna de las provincias que hoy componen esta región, San Martín se convirtió en gobernador de Cuyo en 1814, tras ser elegido por Gervasio de Posadas, el director supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata. A partir de ese proceso, comenzaría los preparativos para la Campaña de Perú.

En el mismo gobierno, reunió en un solo ejército a los refugiados chilenos, a las milicias locales de Cuyo, a gran cantidad de voluntarios de su provincia y a varios oficiales del Ejército del Norte. Ahí fue donde organizó al Ejército de los Andes, cruzó la cordillera y lideró la emancipación de Chile, en una ingeniosa organización y disposición de las tropas.

El cruce y el máximo logro de la historia del continente

El 12 de enero de 1817 inició el Cruce en dirección al país vecino. Contó con tres brigadieres, 28 jefes, 207 oficiales, 3778 soldados, incluyendo chilenos que emigraron a Mendoza. El grueso del ejército tomó cuatro rutas, en pos de dividir los frentes y crean incertidumbre en el paso a Chile.

Esta fue una de las grandes decisiones de San Martín, y que brindó parte del éxito de su paso por los Andes. Hoy, sigue estudiandose esta táctica en las grandes academias de todo el mundo.

«El Ejército de mi mando viene á libraros de los tiranos que oprimen ese precioso suelo. Yo me enternezco cuando medito las ansias recíprocas de abrazarse tantas familias privadas de la felicidad de su patria, ó por un destierro violento, ó por una emigración necesaria.»

San Martín era generoso con amigos y enemigos

Cumpliendo su hazaña, no sólo libera a Chile y Perú, dandoles su independencia, sino que también consolidó la propia en Argentina. A la par, amplió los derechos de todos los habitantes de los países donde pasaba. Dictó la ley que equiparó los derechos de los «indios», donde se los dejaba de llamar con este nombre que los desconocía, para pasar a considerarlos ciudadanos iguales a los mismos desendientes de europeos. De esta forma, no sólo rompía con las tradiciones esclavistas, sino que promulgaban por el derecho a que todos los hombres son iguales.

En esta linea, San Martín era reconocido por su capacidad, su forma de pensar, y también su generosidad. Y es que también mostró su capacidad de conducir equipos, donde renunció a cargos que se le habían ofrecido, en pos de ceder atributos de mando y honores, para brindar a los propios luchadores del Alto Perú.

Él era el defensor de las causas revolucionarias, se oponía a las intervenciones europeas en el Virreinato del Río de La Plata. Siendo un genio militar, y hombre de palabra, vivió sus últimos años con problemas de respiración y ceguera, llegando a su fin, luego de representar al máximo a la Argentina.

Julian Torrisi

Julian Torrisi

Licenciado en Comunicación Social, corredor, cinéfilo y me gusta saber todo. Fan de contar historias, la radio, los deportes y el universo DC.

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