El día de Mandela: un legado del líder resiliente

El día de Mandela: un legado del líder resiliente

 El 18 de julio se da el merecido homenaje a uno de los mayores líderes de la historia. No sólo fue el primer mandatario de raza negra en Sudafrica, o un ejemplo de superación. Nelson Mandela también es una figura en lo que refiere a la lucha por los derechos, la libertad y la igualdad.

 Condenado a cadena perpetua en 1964 por haberse lanzado en armas contra el Estado, se esperaba su muerte en una pequeña celda, sin ser considerado más que un preso político. El destino no tenía esos planes: fue 27 años después que Mandela vería la libertad, para empezar a cumplir su sueño, de una Sudáfrica unida.

 Entremos en contexto. El sur de África había sido colonizado en varias ocasiones, creando un choque de culturas muy fuerte, pero con un factor común: los blancos siempre se imponían sobre las personas de color, como si se pudieran creer superiores. Así, desde la llegada de la democracia, sólo votaban los descendientes de británicos y holandeses, siempre priorizando su propio bienestar.

En contra deel Partido Nacional Afrikáner 

En 1948 apareció un movimiento con ideas ligadas al nazismo, donde su única preocupación era mantener la superioridad blanca, y fue por ello que aprobó 317 leyes para legalizar el racismo. Este fue el comienzo del sistema de segregación sudafricano “Apartheid”, que se puede traducir como separación. Así, los negros solo tenían permitido vivir en “viviendas para negros”, obligados a mantenerse en la servidumbre de los blancos, con total naturalización.

 Muchos países ignoraron Sudáfrica, como una medida de presionar ese terrible gobierno. En esta protesta aparecería el Congreso Nacional Sudafricano (CNA), liderado por su líder, apodado por todos como Madiba. De esta forma, Mandela empezaba a sonar fuerte a nivel nacional, y comenzó a ser tomado como un enemigo por el Apartheid. Las protestas en un principio eran pacíficas, hasta una etapa donde se consideró necesaria la violencia, con el total apoyo de Nelson. Estos fueron motivos suficientes para considerarlo una amenaza para el gobierno, por lo que Mandela fue condenado a prisión en 1963.

“Privar a las personas de sus derechos humanos es poner en tela de juicio su propia humanidad” 

Mandela

Superar la adversidad 

27 años pasaron, Mandela vivió un cambio increíble en su cuerpo, se recibió de abogado y mantuvo a distancia su matrimonio con Withney Mandela. Todos y cada uno de sus días en la cárcel, Madiba sólo pensaba en unir el pueblo sudafricano, y lograr por primera vez que haya un solo país, sin importar las etnias. Esta ambición fue la que le dio energías para comenzar su propósito, cuando finalmente fue liberado, un 11 de febrero de 1990.

 Nelson participó de miles de presentaciones, siempre expresó sus deseos de unión, y fue esta gran campaña la que dejo sin excusas al gobierno sudafricano de prohibir el voto de la mayoría negra, que debutaría en las urnas en 1994. A la par, Mandela se constituía en un apellido fuerte en el mundo, que lo llevó a ganar honores como el Premio Nobel de la Paz (1993), o el Príncipe Asturias de Cooperación Internacional (1992).

“La mayor gloria no es no caer nunca, sino levantarse siempre”

 La tarea recién empezó cuando se realizaron las primeras elecciones integrales para todos los habitantes sudafricanos. Nadie había puesto en duda quién ganaría, y el resultado no fue sorpresa. Nelson Mandela era el primer presidente de raza negra de la historia del país, a pesar de la disconformidad de un grupo, compuesto por los descendientes británicos. Lejos de tener odio hacia las mismas personas que lo encarcelaron, él sólo buscaba la paz, habiendo reconocido sus errores, y sabiendo qué era lo que debía hacer.

 Miles de reuniones pasaron entre las diferentes agrupaciones y el flamante mandatario, y este último siempre se mostró humilde, con su motivación por comprender cada una de las situaciones vividas. A su vez, los trabajadores de la casa de gobierno sintieron por primera vez que su jefe los reconocía, que los miraba a los ojos y sabía sus nombres. Todos y cada uno de los que hablaron con Mandela, pudieron dar fe de la atención que él les daba, y cómo se esforzaba por conocerlos uno por uno.

Morgan Freeman y su adaptación de Mandela en Invictus (2009)

El mundial de rugby 

Es 1995 el año clave de su leyenda, cuando se iba a realizar el Mundial de Rugby en su país, y el equipo nacional estaba lejos de sonar como candidato. Hasta esos años, el deporte ovalado solo era practicado por blancos, mientras que el fútbol era la disciplina por excelencia para negros. Dicho de otra forma, los de una etnia apostaban por lo peor para el deporte contrario, debido a tener solo representantes de ese color.

“Si quieres hacer las paces con tu enemigo, tienes que trabajar con tu enemigo. Entonces se vuelve tu compañero”

 Esto no fue un dato menor, ya que Mandela supo ver el potencial de los deportes como forma de unir a una Nación. Así, tras reuniones con el conjunto sudafricano de rugby, y en especial con su capitán Artur Mas, se motivó a que “Los Springboks” sean la cara de todo un país, y lo hagan explicito, asistiendo a entrenamientos y brindando charlas a jóvenes deportistas. Fue este el comienzo de una unión por un mismo color, y que fue ascendiendo a medida que Sudáfrica avanzaba en la Copa del Mundo, dando un verdadero batacazo en la final.

 Esta fue la primera vez que todo el país agitó su bandera de siete colores, y que todos alentaron al mismo tiempo a su patria. Años más tarde, Mandela se retiraría de la política, pese a que tenía todo a favor para su reelección. Él sabía que no podría comenzar un mandato a los 81 años, por lo que cedió su espacio para que continúan con su llama, sabiendo que cumplió con su deber, e hizo todo lo posible por su sueño.

“Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es quien no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo”.

 Como recomendación, la película Invictus, dirigida por Clint Eastwood, toma de una excelente forma el proceso de cómo Mandela trabaja desde su asunción presidencial en la unión de su pueblo, y cómo ve al rugby como ese motor de encuentro. En suma, la actuación y similitud de Morgan Freeman con el líder sudafricano, es sensacional.

“La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré para la eternidad”

Ver más: ¿Qué significa ser resiliente?

Julian Torrisi

Julian Torrisi

Licenciado en Comunicación Social, corredor, cinéfilo y me gusta saber todo. Fan de contar historias, la radio, los deportes y el universo DC.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: