Bitácora del campeón

Bitácora del campeón

Ya han pasado dos días de la histórica consagración de la albiceleste en suelo brasilero, luego de veintiocho años de frustraciones. Dos finales de Confederaciones, cuatro de Copa América y un Mundial, con eliminaciones tempranas de por medio, estas fueron todas las que nos costaron llegar hasta aquí. Y vaya que lo han logrado, con todo el carácter épico que tiene ganarle a la verdeamarela en el Maracaná con un Dios en el cielo y un Messias en la cancha. 

«Acepten la injusticia, que todo se equilibra al final» supo decir alguna vez Marcelo Bielsa, alguien que sabe bien de qué se trata ser perseverante hasta el agotamiento para llegar a la meta. 

Pero ahora quiero enfocarme pura y exclusivamente en la consagración del seleccionado. Un seleccionado que, posiblemente, no sea recordado por jugar un fútbol vistoso típico del menottismo, o con una obsesión por el trabajo a lo Bilardo, aunque este técnico si fue resistido por parte de la audiencia como lo ha sabido tener el «narigón». 

Pero, ¿es justo que nos ponderemos todo esto? No, no estamos siendo justos. Porque, luego de todas las que tuvimos que perder, vino un Cuerpo Técnico con gente que supo lo que es calzarse la albiceleste y, sin vender mucho humo ni marketing barato, llegaron hasta acá, y eso está por encima de todo.

Ahora, si me preguntan a mí cuales son las apostillas campeonas, serían estas:

  • Lionel Andrés Messi: Y si, es una obviedad. Pero esta es SU Copa. La que se merecía y por la que hubiese cambiado sus Balones de Oro y sus casi treinta títulos. Aquel que, hace quince años, casi se lo llevan los españoles (con lo que hubiese ganado allá) pero él siempre estuvo decidido: su corazón es argentino. Luego podremos comentar que la partida del «Diego» le quitó presión, que fue su mejor presentación -luego de Brasil 2014- con la Selección, o que incluso su desempeño en la final fue desastroso. Pero todo eso quedará en el olvido.
  • Ángel Di María: del semillero rosarino. Otro que supo ser resistido por el poder hegemónico de los medios y de una parte de la tribuna también. Pero su gol quedará en la historia, y él como el segundo mejor de su generación.
  • Emiliano dibu Martínez: la reencarnación del Goyco contra Colombia, o la de Filliol en la final. Este muchacho, del riñón de pepe Santoro, supo ganarle la pulseada a Franco Armani y al staff de ESPN F90 y se consolidó. La peleó en un equipo de media tabla en la liga más difícil de todas y, sin pedir reconocimiento, se ganó una oportunidad que no desperdició: atajó tres penales y alguna que otra salvada ante Brasil. Con esto, podemos asegurar que tenemos el arquero para Catar.

A deseo personal, quisiera que esta sea el punto de partida para ver a la «pulga» en su mejor momento, en el Barça (o donde juegue) y en la Selección. Y que sea el puntapié para poder ilusionarse, por qué no, con la más linda de todas el año que viene. ¡Salú, campeones!

Facundo Duran

Facundo Duran

Tengo veinte años, soy futuro Comunicador y me gusta siempre pensar en todo lo que puedo hacer desde mi lugar. Ariano de pura cepa. Soy militante político, y en mis tiempos libres me gusta escuchar una dosis de Rock Nacional.

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