Barrio Martin, el más vistoso

Barrio Martin, el más vistoso

 Con sus gran altura, su increíble vista al río, su gastronomía, sus espacios al aire libre y sus colores que se visten con cada estación; Barrio Martin se alza como uno de los más perfectos para recorrer en Rosario.

 Se pronuncia Martin, sin el acento final. Su nombre no tiene vínculo con el gran libertador, ni con ningún argentino. Fue el suizo Julius Ulysses Martin quien construyó la yerbatera que lleva su apellido, y la que les dio trabajo a cientos familias que se instalaron a su alrededor.

Martin y sus socios. Foto: Celina de la Torre

 El empresario había elegido la ciudad para que sea la sede comercial, beneficiado por estar en el centro del país, con redes ferroviarias y canales fluviales en todas las direcciones. En suma, su cercanía al puerto lo hacía inmejorable para la exportación y la comunicación con su sede en Misiones.

Aquel predio era utilizado de molino y deposito, siendo la primera imponente construcción de esa área. Permitía plantar, producir y expandir a gran escala la yerba mate cultivada. Entre sus relatos, se resalta aquella vez que se incendió la planta, dándole al barrio un fuerte olor a mate cocido.

 En abril de 1957 pasaría uno de los hechos más importantes de toda la ciudad, y tuvo de escenario a esta zona. Tras 14 años de construcción, se inauguraba el homenaje a nuestra enseña patria, a metros de donde Manuel Belgrano la hizo por primera vez. Así, el Monumento a la Bandera, con todo su esplendor y belleza, en la ribera del Río Paraná.

Monumento en construcción. Década del 50.

A medida que se planifica la urbanización de la zona, cada vez más familias elegían vivir cerca del río, y en lo que representaba el centro de la ciudad. Ya avanzando a la década del 70 que el Barrio completaría su transformación, al convertirse en el más alto, debido a la gran cantidad de edificios construidos. Eran muchos los que elegían vivir en estas construcciones verticales, apostando por su seguridad y comodidad, sumado a la cercanía de los sitios importantes de Rosario.

Fue en 1981 que se demolió la yerbatera por su traslado definitivo a Misiones, y desde entonces lo han dejado al área como terreno baldío. Esto no impidió que todos los vecinos sigan refiriéndose a su barrio con el nombre que se identifican, pese a algunos debates catastrales.

Década del 80

 En cuanto historias, podemos destacar que hubo dos episodios importantes vinculados con animales. Por un lado, se cuenta aquella vez que un toro empezó a correr en donde hoy se encuentra La Fluvial. En otra parte, mencionamos al Pingüino que era mascota de un cuidador del bar Munich, que recibía hielo y comida de parte de los visitantes.

Inundación que dio como resultado una cascada en la bajada del Parque Urquiza. Foto: José Carradine

 Hablando de relatos, el Parque Urquiza es anfitrión de varios interesantes. El trencito de la alegría, el Planetario, el anfiteatro, y hasta la cancha de bochas; han alojado miles de visitantes, permitiendo crear infinidad de anécdotas. Pero si hablamos de cuentos increíbles, tenemos que mencionar el rumor de la antigua estación de trenes, que funcionaba como depósito en la esquina de Chacabuco y 9 de julio, que cuenta el rumor de fantasmas que obligaron a su abandono. También hay que resaltar el mito del fantasma del sembrador, que diferentes corredores han jurado su acecho.

 Siguiendo con historias, es infaltable mencionar las del Pasaje Santa Cruz. Este es uno de los pocos lugares de la ciudad que aún conserva parte de su fisonomía original, sobreviviendo las veredas angostas, los añosos jacarandás y los adoquines del siglo XIX. En esa misma cortada se encontraba la Casa del Mariscal, bar que brindaba shows de violín. Luego del incendio, fue el hogar de un centenar de gatos, que se autoproclamaron dueños de la propiedad.

«La casa de los gatos»

  También merece su mención la Plaza Bélgica, que fue el patio de todos los vecinos que buscaban un espacio verde. Destacado por su reloj y sus árboles de moras, tuvo un episodio poco habitual cuando cayó su viejo ombú. Según los propios testigos, el árbol arrastró con sus ramas los cables de teléfono, televisión y luz, pero hizo todo lo posible por evitar lastimar a las personas cercanas. Así, evitó una trafic escolar que acababa de pasar, a los abuelos sentados en los bancos de la plaza, y a los niños que jugaban entre sus propias raíces.

Plaza Bélgica, Inauguración de su reloj

 Hoy, el barrio se destaca por su gran cantidad de bares, sus torres, por su vista privilegiada al río, sus colegios, la Cultural Inglesa, entre otros. Como extra, es la zona elegida por los deportistas para entrenar, gracias a sus espacios verdes y sus subidas empinadas. También representa un lugar único históricamente, que sigue albergando misterios para explorar en nuestros días. De esta manera, Barrio Martin es un sitio que permite una fácil identificación, y un gran vinculo para todos los rosarinos.

Agradecimientos:

Fotografías y estampas del Rosario Antiguo

Rosario Secreta

Barrio Martin, Rosario

Podés leer todas las historias de Rosario, en nuestra sección de Diario Tinta Nova.

Julian Torrisi

Julian Torrisi

Licenciado en Comunicación Social, corredor, cinéfilo y me gusta saber todo. Fan de contar historias, la radio, los deportes y el universo DC.

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