38 años sin don Arturo, la virtud cívica en el sillón de Rivadavia

38 años sin don Arturo, la virtud cívica en el sillón de Rivadavia

Tal como lo anticipa el título de esta nota, vamos a hacerle un pequeño homenaje a Arturo Illia, ex Presidente Constitucional entre 1963 y 1966, médico por vocación y militante político por convicción. 

Nacido en Pergamino el 4 de Agosto de 1900, y radicado en la localidad cordobesa de Cruz del Eje, don Arturo ejerció su profesión de médico ad honorem a la par de su militancia en el partido radical. Fue vicegobernador de la provincia entre los años 1940 y 1943, acompañando a Santiago del Castillo en la fórmula. 

El capítulo más importante de su vida lo empezó a escribir el 7 de julio de 1963: la fórmula Illia-Perette obtuvo el 25% de los votos y resultó electa para ocupar la Presidencia de la Nación, asumiendo en la misma el 12 de octubre.

Su presidencia fue marcadamente eficaz: Ley de Medicamentos, anulación de los contratos con petroleras extranjeras, el mayor presupuesto en educación de la historia, desendeudamiento externo y crecimiento económico, entre otras cosas más, fueron los logros de esta gestión.

Otro gesto marcado de su presidencia, y su persona, fue haberse ido del poder con menos capital del que tenía antes: rechazó la jubilación de privilegio y demás aspectos que, según él, iban en contra de la ética en la función pública. Algo difícil de imaginar en la política actual, ¿no?

El final de su gobierno no fue el mejor: el 28 de junio de 1966 un grupo de militares, encabezados por Onganía, ponía fin a su Presidencia mediante un golpe de Estado. Su poco caudal de votos electorales, el sindicalismo, los medios de comunicación, las disputas con empresas petroquímicas y la proscripción del peronismo fueron algunos de los impedimentos que tuvo el “médico del pueblo” para gobernar.

En resumen, fue una gestión breve y ejemplar. Gobernó sin presos políticos, respetando las instituciones y garantizando libertades políticas; defendió los recursos del país por encima de los intereses del capital internacional. 

Su deceso se produjo el 18 de enero de 1983. Si, partió cuando faltaban meses para que su correligionario Raúl Alfonsín gane las elecciones y encabece la restauración democrática. Por este motivo, es recordado como “el demócrata que no vio la democracia”.

“No les tengo miedo a los de afuera que nos quieren comprar, sino a los de adentro que nos quiere vender”

A continuación, este video resume en pocos minutos lo que fue su presidencia y su persona:

Facundo Duran

Facundo Duran

Tengo veinte años, soy futuro Comunicador y me gusta siempre pensar en todo lo que puedo hacer desde mi lugar. Ariano de pura cepa. Soy militante político, y en mis tiempos libres me gusta escuchar una dosis de Rock Nacional.

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